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La renta del dolor (22.01.2025)
He terminado de leer la novela La
renta del dolor del escritor de origen jienense Antonio Lara Ramos, pero afincado en
Granada donde es Doctor en Historia Contemporánea y Licenciado en
Ciencias de la Educación.
La novela está inspirada en la vida de la política
socialista Matilde Cantos Fernández que desarrolló su
actividad pública fundamentalmente en el período de la Segunda República
Española
y durante su etapa del exilio en México.
El autor ha cambiado el apellido de Matide Cantos por el de Matilde
Santos, supongo que para evitar una comparación directa entre ambas;
aunque la relación es más que evidente.
En la renta del dolor nos
encontramos con que Matilde
regresa a España tras un largo exilio en México, para recobrar las
sensaciones que dejó cuarenta años antes. La historia arranca en el año
1977 (dos años después de la muerte del dictador) y enseguida nos
adentramos en los recuerdos de la protagonista que nos traslada a
diversas etapas de su vida, tanto en el exilio como cuando estaba en
España. "Salí
siendo una mujer joven, fuerte y con muchas energías, y vuelvo gastada
por los años, con el cuerpo a punto de consumirse y embestido por los
achaques", nos dice al recordar todo el tiempo transcurrido
desde que dejó España.
Después de más de doce horas de vuelo, a Matilde se le
agolpan los recuerdos en su mente y se le presenta la última mirada que
lanzó a tierra española antes de cruzar la frontera. Antonio Lara nos
describe las situaciones y las sensaciones con un cuidado y extenso
lenguaje "pintando" en algunas ocasiones los escenarios de Granada como
hacía Azorín en algunas de sus novelas, no he podido evitar que
aflorara a mi mente "Castilla".
Con un repertorio interminable de frases memorables, el autor nos
sumerge en la narrativa obligándonos a centrarnos en una época que
muchas mujeres lucharon por defender unos ideales en un mundo de
hombres. "Teníamos las tropas
sublevabas tan cerca que casi olíamos los efluvios de sus guisos...",
nos dice el autor pincelando el horror de la guerra. Tiempos difíciles;
incluso mucho antes, cuando Matilde era joven y dice: "(...)
era una mujer que rondaba los treinta años y se había dedicado al
extraño oficio -para una mujer de su época- de estudiar y cultivar el
intelecto cursando estudios de Psicología en la universidad".
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La fluidez
y la cadencia de la narrativa es constante, no decayendo en ningún
momento y repasando hechos históricos tanto de España como de
México,
como cuando hace referencia a la Matanza de Tlatelolco, el 2 de octubre de 1968 o nos habla de
el periódico El Ideal, la revista Triunfo o los Cuadernos para el Diálogo, en este
último caso Matilde le pregunta a su amado Eduardo: "¿Parece que está entrando aire fresco en
el periodismo, ¿no te parece?".
Para hacernos una idea de la importancia de la mujer en un mundo
protagonizado por hombres nos encontramos con la frase: "Sentía
que a su condición de exiliada se sumaba la de mujer, sobre todo cuando
pidió ayuda para comprar una máquina de escribir (...) y sus compañeros
le aconsejaron mejor una máquina de coser".
En resumen, la lectura de La renta del dolor de
Antonio Lara me ha parecido una lectura imprescindible para conocer una
época a través de unos personajes perfectamente dibujados. Una lectura
necesaria de la mano de un gran narrador al que auguro mucho éxito con
esta obra y con cualquier proyecto literario que emprenda en el futuro.
Puedes saber más de la
novela aquí:
http://larentadeldolor.blogspot.com.es/
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